
En Transelec, la orientación estratégica de políticas y decisiones se basa en dos objetivos fundamentales: productividad laboral y satisfacción en el trabajo. La productividad laboral implica el logro de objetivos, en tanto que la satisfacción en el trabajo es factor de realización y bienestar personal, en un contexto de seguridad y ética en la empresa.
Satisfacción en el Trabajo
Los empleados son esenciales a la misión de la empresa y su satisfacción es importante. La satisfacción del personal es causa y efecto de altos estándares de productividad laboral. La satisfacción aumenta en la medida que los objetivos se cumplen, el desempeño es reconocido y la persona gana confianza en si mismo y sus posibilidades de desarrollo. A su vez, la satisfacción laboral es fuente de motivación para el desempeño eficiente. También contribuyen a esta finalidad reglas claras y objetivos empresariales e individuales difundidos y asumidos por cada miembro de la organización.
Productividad Laboral
En general, la productividad se entiende como la relación entre el producto y los recursos empleados. La productividad laboral mide la eficiencia del trabajo. Si somos eficientes en el trabajo produciremos más y/o mejor con igual o menos trabajo, elevando el índice de productividad. El personal puede aumentar la productividad si sus decisiones y acciones se traducen, por ejemplo, en ahorro de materiales, disminución de horas máquinas, mejoras en los procesos o empleo de tecnología adecuada. En síntesis, el desempeño, si es eficiente, se traduce en productividad y logro de objetivos empresariales.
Para el logro de estos objetivos, la estrategia de gestión de Transelec en esta materia se basa en la definición de políticas para tres grandes ámbitos de acción como son la gestión del desempeño orientada a la mejora continua en el desempeño individual del personal de Transelec por la vía de identificar y potenciar las competencias técnicas y conductuales para el logro de los objetivos individuales y del área; las compensaciones y beneficios vinculadas a las remuneraciones de mercado, a la participación de los trabajadores en el éxito económico de la empresa y a la entrega de beneficios para el trabajador y su familia; y el clima y relaciones laborales orientadas al fomento del comportamiento ético al interior de la empresa, el fortalecimiento de un buen clima laboral interno, enfatizando la correcta y armoniosa administración de las relaciones laborales con los grupos organizados de trabajadores y la creación de instancias de participación y comunicación para la expresión de ideas.
