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(1986-2000)

El 1 de enero de 1986 comenzó la era de la extra alta tensión. Ese día para inyectar al SIC la energía generada por el complejo Colbún-Machicura, se optó por transitar de las líneas de 220 kV a las de 500 kV. Un desafío mayor que exigió nuevos diseños tecnológicos, mayores costos financieros y preparación especializada del personal -tanto en Chile como en otros países-. Así, se construyeron las primeras líneas en 500 kV Ancoa-Alto Jahuel 1 y 2.

En 1991, para mejorar el abastecimiento de las Regiones Metropolitana, V, IV y III se aumentó la capacidad de transmisión en las líneas de 500 kV desde Ancoa hasta Alto Jahuel, se concluyó la línea de 220 kV entre Puerto Montt y Charrúa y se prolongó el sistema troncal entre Alto Jahuel y Polpaico.

En marzo de 1993, con la transformación de la División de Transmisión de Endesa en la filial Compañía Nacional de Transmisión Eléctrica S.A., nació Transelec S.A. Esta asumió el manejo de la transmisión, operación y mantención del sistema para prestar servicios a las diferentes generadoras usuarias del SIC. El mercado eléctrico adquiría mayores niveles de competencia.

El nacimiento de Transelec coincidió con otro gran hito de la industria: la inauguración del cruce aéreo del canal Chacao, una de las obras de ingeniería más espectaculares de esos años, consistente en dos torres de 179 metros de altura -equivalentes a un edificio de 60 pisos- soportando un cable de 2.680 metros y que fue energizado en 66 kV, no obstante fue diseñado para operar hasta 220 kV.

En 1996, Transelec construyó su primera línea 220 kV entre Charrúa y Ancoa para conectar Pangue (460 MW), línea que luego fue transformada en un simple circuito de 500 kV para permitir la entrada de Ralco. Otro paso visionario que soportaría el desarrollo del sistema de transmisión en los años venideros.

En el año 1998 se realizó el refuerzo del sistema de 154 kV para el abastecimiento de la zona entre Rancagua y San Fernando. Pero esta vez, Transelec respondió al crecimiento de la demanda optando por cambiar conductor en vez de construir nuevas líneas, dando un nuevo enfoque a su compromiso con el desarrollo sustentable del sistema de transmisión. Asimismo, se aprovecharon líneas de 154 kV que se transformaron a 220 kV, se usó la franja de una línea de 66 kV para construir una línea de 220 kV y, en 1999, cuando la sequía golpeaba la zona centro del país, en tiempo récord se levantó una línea de emergencia entre Quillota y Polpaico, cuya construcción se caracterizó por el uso de helicópteros en el sector del Cerro La Campana.