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(1968-1985)

En los ’70, el desarrollo de industrias, como la petroquímica en la zona de Concepción, impulsó el crecimiento del sistema de transmisión de 154 kV. Fue así como se pusieron en servicio las líneas de Coronel-Hualpén y San Vicente-Hualpén destinadas a la conexión de Huachipato.

El sistema 220 kV se extendió hacia el oeste, alimentando a Concepción, y hacia el norte, para transportar la energía hacia Santiago. La línea Charrúa-Concepción llegó hasta la central El Toro y, en 1974, desde Charrúa continuó hasta Colbún-Alto Jahuel. Este último tramo de la línea de 220 kV se abordó con visión de futuro, al construir estructuras que posteriormente soportaran conductores de más alta tensión (500 kV), tal como ocurrió 12 años más tarde.

Asimismo, hubo un importante crecimiento del sistema de transmisión en 110 kV con la construcción de las líneas Maitencillo-Cardones y Pan de Azúcar-Maitencillo en 1974, que unieron estas zonas al SIC. Desde este último año hasta 1978, la interconexión con el norte chico se intensificó con líneas que se iniciaban en San Isidro (hoy Quillota) y terminaban en Cardones.

A principios de los ’80 y como resultado de la conexión de la minera Salvador, la extensión por el norte llegó a Diego de Almagro, mientras el desarrollo de las líneas de 220 kV llegaba hasta Puerto Montt. En esta década se dibujó ya la unión eléctrica desde Tal Tal hasta Puerto Montt, lo que es en la actualidad el SIC.