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Transelec aplica un exigente programa de mantenimiento con el fin de lograr la mejor calidad de servicio en la extensa área geográfica en que están emplazadas sus instalaciones. Todos los procedimientos aplicados en la ejecución del mantenimiento consideran rigurosamente las normas de la legislación eléctrica y ambiental vigentes en el país, además de estrictas normativas internas en permanente actualización, las que resguardan la seguridad de las personas, del servicio y de las instalaciones.

La experiencia recogida a través del seguimiento del comportamiento de los equipos durante su vida en servicio, ha permitido a Transelec - a través de los profesionales con amplia experiencia que conforman la Subgerencia de Soporte Técnico - optimizar las frecuencias de los distintos mantenimientos y el alcance de los trabajos a realizar en cada oportunidad.  En este sentido, Transelec está incorporando permanentemente nuevos sistemas de mantenimiento predictivos que permiten detectar aquellos equipos o instalaciones susceptibles de falla.

Transelec es responsable de la elaboración de los planes de mantenimiento y de los programas de trabajo asociados, vale decir, ejerce pleno control sobre la definición de los trabajos tanto respecto a su alcance como a su oportunidad. Por otra parte, la ejecución de los trabajos de mantenimiento de líneas y equipos primarios de subestaciones, realizada por dos empresas contratistas especializadas de gran experiencia y prestigio, es inspeccionada y evaluada permanentemente por el equipo técnico de la empresa.  Lo anterior permite concentrar la atención de Transelec en aquellas actividades de mayor valor agregado, así como incorporar las mejores prácticas de mantenimiento existentes.

En Transelec, el inicio de la tercerización de los trabajos de mantenimiento en Líneas de transmisión y Equipos primarios de subestaciones se remonta al primer trimestre del año 2000. La idea original de tercerizar los trabajos de mantenimiento obedeció a que Transelec visualizó una forma de obtener una mayor gobernabilidad y controlabilidad de los recursos usados en la ejecución del mantenimiento, sin que la tercerización alterara los requerimientos de seguridad y calidad del servicio.

En el análisis se distinguió claramente las actividades de mantenimiento que resultaban críticas para los resultados exigidos a la empresa y que, por lo tanto, no podían ser tercerizadas. De esta forma, se decidió que las habilidades que eran críticas tenían carácter de estratégicas y debían ser gobernadas al interior de ella y, en consecuencia, la empresa debía seguir invirtiendo y construyendo capacidades únicas y diferentes en dichas actividades. Las actividades principales así definidas fueron aquellas de mantenimiento de los sistemas de control, protecciones y medidas y la operación en centros de control.